De este modo, el hacinamiento en las cárceles, realidad conocida, pasa desapercibido en los CRS, dado que dicho hacinamiento se produce en la cartera de casos de cada funcionario civil encargado de ejecución de pena. Dicha sobrecarga impide cumplir efectivamente con la responsabilidad legal y técnica derivadas de la condena, así como también, aquellas de carácter psicosocial, orientadas a generar cambios en la vida de una población cada vez más compleja. En este sentido, la tarea de la reinserción social en Chile, recae principalmente en funcionarios civiles que deben atender e intervenir a quienes hoy vemos asesinar a un carabinero sin mayor provocación, labor que realizamos sin armas, ni sistema previsional que nos resguarde como a carabineros y funcionarios uniformados de Gendarmería. Por el contrario, somos trabajadores de los últimos escalafones de la institución, con más de 10 años en el mismo grado, con contratos anuales, sin seguro de vida, sin derecho a indemnización, ni cesantía, sin medios de ascenso o carrera funcionaria, sin los mismos derechos laborales que nuestros pares uniformados, pese a que trabajamos codo a codo, solo con un lápiz y un cuaderno, enfrentándonos a barrios donde ninguna autoridad llega, debiendo aceptar la injustificada y arbitraria discriminación contractual, no teniendo la mismas garantías y derechos laborales, a pesar de que somos funcionarios que ingresamos por concurso público; no vinculados a sobresueldos y goce injustificado de derechos previsionales, desvíos de fondos públicos, entre otras faltas a la ética y a la probidad administrativa.
Ante la invisible reacción institucional, después de años de reiteradas solicitudes y denuncias, en instancias y conductos formales y sindicales, problemática que incluso hemos visto invisibilizada por algunos actores de la institución. Por tanto, quienes trabajamos ejecutando condenas en libertad en Gendarmería de Chile, no esperaremos una tragedia para proteger la vida y dignidad en nuestro trabajo, considerando el latente riesgo al que estamos expuestos por nuestra labor. Por ello, hoy nos vemos en la obligación de informar a la ciudadanía y poner en alerta a las autoridades políticas de las condiciones laborales que acontecen en la reinserción social de Gendarmería de Chile, debiendo injustificadamente, ser los trabajadores quienes asumen el altísimo costo de una responsabilidad institucional y Estatal.
Funcionarios del CRS Santiago Sur, CRS Santiago Sur 2, delegadas y delegadas de CRS Santiago Occidente y delegadas y delegados del Libertad Vigilada y área PSBC del CRS Santiago Norte.




